Historia
Desde 1890 la Familia Moreno elaboraba dulces artesanos, para su consumo propio, fue adquiriendo popularidad por lo que decidió venderlo al público. Por este motivo y al haber más producción abrieron un pequeño despacho. La fama se fue esparciendo por toda la comarca.
En el año 1927 llegó a Villamartín una compañía de teatro, uno de sus miembros, antes de ser actor fue confitero en Madrid, se acercó al obrador para ofrecer sus técnicas en pastelería, de la cual nació el Rosco blanco. En el año 1939 deja la 1ª generación para dar paso a la 2ª generación con el nuevo nombre comercial: Hijos de Luís Moreno, la cual dura hasta 1952 donde uno de los hijos de Luís Moreno se hace cargo del negocio, Juan Moreno Vázquez, entran las primeras máquinas, hornos eléctricos, etc...Llega el 1970 donde el negocio pasa a Luís y Juan Moreno,
3ª generación, la alianza dura hasta 1983 de la cual cada uno decide continuar el negocio por separado.
Nace Confitería Juan Moreno a cargo de Juan Moreno padre y Juan Moreno hijo, la tradición se sigue manteniendo recibiendo elogios de todas partes. Se incorpora en 1986 Santiago Moreno, donde se interesa en introducir nuevas técnicas en pastelería. En 1993 muere Juan Moreno Garrido donde su viuda Inés Tinoco de los Ríos se hace cargo de la confitería. La etapa de Juan Moreno Real llega a su fin en 1996, donde Santiago se hace cargo del obrador hasta 2003 que fallece Inés Tinoco, poco tiempo después se constituye Confitería Juan Moreno S.L.L a cargo de Santiago, Daniel y Laura Moreno.